Comunicado de Prensa
.
El
PNT frente a otro 2 de abril
LA
CAUSA DE MALVINAS
Y EL NECESARIO FIN DE LA
REPUBLIQUETA DEL 14 DE JUNIO |
El próximo lunes se cumplen 25 años
de la Gloriosa Gesta del 2 de abril de 1982, Día de la Reconquista de Malvinas.
No es nuestra
intención detenernos en el debate sobre los verdaderos motivos o nó que pudieron
impulsar al gobierno de entonces para adoptar tan heroica decisión.
Ya todos
estamos bastante saturados de los opinólogos profesionales que, en resumen, ven como
"normal" las relaciones diplomáticas que tenemos en la actualidad con nuestro
invasor inglés y como "descabellado" ese necesario atisbo de reacción
nacional. Su mensaje final siempre es el mismo: "no se puede" enfrentar a los
amos anglosajones, "no se puede" cambiar el sistema, "no se puede"
derrotar a los poderes que nos dominan desde hace tanto tiempo. En otras palabras, el
sermoneo mediático concluye habitualmente en que sólo a un "general borracho"
se le podría haber ocurrido el "dislate" de pretender recobrar por la fuerza lo
que es legítimamente nuestro.
Para quienes
sostienen esa línea de pensamiento, lo "normal" hubiera sido continuar con el
parloteo y el papelerío inútiles de los 150 años de reclamos previos, tal como hoy es
"normal" para ellos continuar con el parloteo y el papelerío inútiles de los
25 años que siguieron a la renovada usurpación.
Asimismo, no
hay que dejarse engañar por el doble discurso del que hace gala el régimen actual. Nunca
la Argentina estuvo tan inerme, de rodillas, ante una eventual agresión extranjera como
en el presente.
Sus Fuerzas
Armadas han sido desarticuladas y son presa del permanente escarnio público de los ex
terroristas que hoy nos gobiernan. Nadie nos respeta como país capaz de generar alguna
respuesta seria en el campo de los hechos. Baste como ejemplo el desprecio con el que se
maneja Tabare Vázquez en Uruguay hacia la otrora poderosa Argentina. Ni siquiera podemos
controlar nuestro propio espacio aéreo y marítimo. La delincuencia es dueña de las
calles, de los barrios y de la vida de las personas honestas, mientras la única respuesta
de los funcionarios es ahora darle el derecho al voto a los encarcelados procesados. Si ni
siquiera podemos garantizar la mínima seguridad que deben tener nuestros ciudadanos, si
cualquier banda armada tiene más poder de fuego que las fuerzas de orden, así como
absoluta impunidad para establecer zonas mafiosas en ciudades y pueblos, ¿alguien piensa
en su sano juicio que a Inglaterra le puede inquietar algún discurso "para la
tribuna" de Kirchner?...
A las palabras se
las lleva el viento. Y ese viento ha soplado muy fuerte en la Argentina para evaporar
todas las promesas incumplidas. Durante estos últimos 25 años desfilaron por los podios
públicos oradores mucho más avezados y carismáticos que este triste mandatario, con
plazas delirantes y multitudinarias donde se vendieron todo tipo de peces de colores.
Nada tiene que inventar este aprendiz de pingüino, que ha confundido el concepto de Hacer
Historia con hacer histeria.
* * *
No es
casualidad que luego de la ignominiosa rendición del 14 de junio de 1982, se abriera una
parodia de democracia y el país terminara gobernado por el masón grado 33, y británico
por línea materna, Alfonsín Foulkes. Porque tras la inesperada rebelión argentina,
ahora el dominio, el castigo y la sistemática demolición del país rebelde debía
adoptar el ropaje de la legalidad "institucional". El amo anglosajón cubría su
puño de acero con un guante de terciopelo.
Y así durante
todo este tiempo hemos visto como la maldita clase política, cuyos miembros chillaban por
lo bajo que un triunfo militar argentino en Malvinas los alejaría definitivamente de
cualquier posibilidad de volver al poder, terminó siendo el mejor aliado de los enemigos
de la Patria.
En una farsa de
democracia, vemos desde 1983 las mismas caras de siempre, que se intercambian, por turnos,
el desgobierno del país. Sus aparentes disputas estratégicas y terminales no son más
que el disfraz que cubre su uniforme apego al sistema de vasallaje que padece nuestra
nación. Los ex funcionarios y cuadros de Duhalde y Menem hoy sirven a Kirchner, radicales
se unen a ex funcionarios de éste último y otros se proclaman oficialistas, la supuesta
centro-derecha se transforma en centro-izquierda y viceversa. Y habrá otro caleidoscopio
parecido en un próximo futuro, si las cosas no cambian de raíz. Todo para entretener a
los desinformados y hacerles creer que tienen una voluntad y un poder de decisión del que
carecen.
Eso sí, cuando
aparece una fuerza auténticamente patriota como el caso del Partido Nuevo Triunfo, o
cualquier otro emergente del Movimiento Nacionalista en su más genuina expresión, las
diferencias de los amanuenses del 14 de junio se terminan y se unen inmediatamente para
neutralizar, y si es posible, destruir, la amenaza. Los preceptos
"constitucionales" son dejados de lado y las máscaras se caen.
No existen
mayores diferencias entre un Menem que inclinó su cabeza ante la reina pirata, o un
Kirchner que acarició sumiso la rodilla de Bush. Después a cada uno el sistema les
permitió y les permite algunos berrinches para goce de los ingenuos, pero en
ambos casos las cadenas que aprisionaban y aprisionan a nuestro país se estrecharon.
Tampoco hay que
dejarse confundir por la perversa dialética de la izquierda. Las banderas del Partido
Comunista, en pleno gobierno militar, flameaban el 2 de Abril de 1982 en Plaza de Mayo
reivindicando la Reconquista . Y era ese mismo Partido Comunista, junto con otras
organizaciones similares, el que por mandato del sistema colonial salía a quemar
colectivos, destruir locales y generar el caos en la Capital Federal en la noche del 14 de
junio, para acelerar el derrocamiento de Galtieri, único general que estaba en verdad
dispuesto a continuar la guerra contra los británicos.
* * *
Los
innumerables casos de suicidios de Veteranos de Malvinas que ha habido desde 1982 a
la fecha no fueron motivados por una cuestión económica ni por la falta de un subsidio.
Cuando uno tiene la sensación y luego la certeza que de combatiente heroico pasa a ser
juzgado como paria de la sociedad, o en el mejor de los casos como un factor
molesto que a veces los políticos palmean y halagan los 2 de abril para después ser
marginado y olvidado durante el resto del año, un profundo vacío se apodera del
espíritu. Pero aún en ese extremo, muchos de nuestros Soldados y Oficiales de
Malvinas tuvieron tanto temple y cordura que, cuando la situación se les hizo
insostenible, no se subieron criminalmente con un rifle a una terraza para disparar contra
la gente inocente, como sí lo hicieron tantos ex combatientes de Estados Unidos, sino que
encomendaron su alma a Dios y se pegaron un tiro.
A ellos no los
mataron los ingleses, sino los gurkas locales. Los traidores masones y sionistas que nos
gobiernan "democráticamente" desde hace casi 25 años. Y aquí es necesario
recordar el caso de nuestro camarada y amigo, el Soldado Luis Alberto Vera (¡Presente!),
asesinado con 5 tiros por la espalda y uno de remate en la cabeza por orden de Nosiglia y
Alfonsín, y de cuyo asesinato todavía tienen el tupé de escarnecer y burlarse algunos
pseudo-periodistas a sueldo de las logias, que algun día cosecharán lo que han sembrado
con tanto odio y mentiras.
No es
paradójico que en esta Republiqueta del 14 de junio, de la ignomia y la rendición, en
este remedo de democracia donde los únicos privilegiados son los extranjeros, los
corruptos, los degenerados y los traidores, nuestros Camaradas Veteranos sean tratados
casi como un problema gremial, al que hay que esconder rápidamente luego de cada 2 de
abril.
En las grandes
culturas y civilizaciones que signaron a la humanidad, los Guerreros eran los Primeros
Ciudadanos, y hasta en ciertos casos la Ciudadanía sólo se obtenía mediante el servicio
de la milicia en defensa de la Patria. Hoy cualquiera cruza nuestras fronteras nacionales,
usurpa una casa, instala un locutorio trucho, arma una red de narcotráfico o
prostitución, o le roba el trabajo a un Argentino, y se transforma instantáneamente en
un ciudadano de primera. Y bajo la excusa de que no hay que "discriminar", todas
las leyes concurren en asistencia del extranjero que, además, no suele cansarse en su
denostación constante de la sociedad Argentina. Es otra de las venganzas de los traidores
de la Republiqueta del 14 de junio.
* * *
Decía Ciceron
que "la historia es la maestra de la vida". Por eso el revisionismo de
la Verdadera Historia en todos los ámbitos está perseguido y silenciado. Y así también
la visión sobre la Gesta de Malvinas hoy pretende ser monopolizada por sus principales
detractadores y traidores de antaño. Que un reconocido miembro de la masonería
británica como Guillermo Terragno sea uno de los analistas principales del "Informe
Clarín" sobre los hechos del 2 de Abril, es una infima muestra de lo que afirmamos.
No es una
locura ni un disparate el querer ser Libres, y el querer recuperar lo que nos pertenece.
La Historia también nos enseña que las grandes "locuras" fueron las grandes
realizaciones de aquellos pueblos que tuvieron la sabidura, la voluntad y el valor de
levantarse contra el sometimiento. "Seamos Libres, y lo demás no importa",
proclamaba el General San Martín. Sin esa convicción hoy no tendríamos una nación, ni
tampoco existirían otras naciones de nuestro continente.
Los ingleses
jamás devolvieron una maceta de tierra sin sangre o sin doblegarse diplomáticamente ante
una fuerza superior, o canjeando soberanía por negocios. El encendido y hueco palabrerío
de los gobernantes que padecimos y seguimos padeciendo no hará que recuperemos lo
nuestro. Simulan enojarse en la tribuna o en los foros internacionales durante el día,
pero de noche sirven y se abrazan con sus amos en las logias.
Debemos
reconquistar Malvinas. Sin Malvinas siempre tendremos una nación mutilada. Por la vía
diplomática, un camino que sólo puede ser efectivo en el marco de una Argentina
respetada y temida militarmente, y conducida por un auténtico Gobierno Nacionalista. A
sangre y fuego, cuando ese mismo Gobierno Nacionalista hubiera agotado todas las
instancias diplomáticas previas.
No hay que
temerle a la Guerra Justa, que no es la guerra de expansión o de conquista de lo ajeno,
sino que es la Guerra por la libertad, por la defensa o recuperación de lo propio. Tal
como fueron en nuestro país las gestas militares y ciudadanas contra las invasiones
británicas a Buenos Aires a principios del siglo XIX, las Guerras de la Independencia
libradas por San Martín y Belgrano, la Batalla de la Vuelta de Obligado en tiempos de
Rosas, y por supuesto, la Guerra Inconclusa de Malvinas. Sin ese rosario de héroes y
mártires, sin ese río de sangre derramada en defensa de la Patria, hoy no existiría la
Argentina.
Nosotros
pertenecemos a una nación forjada a la sombra de la Cruz, al calor de la Espada, y bajo
el impulso del Trabajo. Nada se consigue en la vida sin luchar. Porque la vida es lucha. Y
sin lucha, sin el refortalecimiento y reivindicación de nuestras Fuerzas Armadas, sin la
recuperación de la Independencia Plena de nuestra Patria en todos los ámbitos, tampoco
habrá una reconquista definitiva de Malvinas, y pueden seguir en años venideros nuevos
despojos.
Por supuesto,
no faltarán los que teatralmente rasguen sus vestiduras ante una afirmación
como la expuesta. Son los mismos que desde 1983 disfrazaron una dictadura con atuendos de
una democracia inexistente. Son los mismos que se dedicaron a lotear el país al
extranjero, que desfalcaron las arcas del Estado o que se llevaron impunemente el dinero
del pueblo a los bancos del exterior. Son los mismos que vociferan la paz mientras
impulsan el odio, son los mismos que humillaron a los Veteranos de Malvinas tratándolos
como los "chicos de la guerra", mientras a la vez reivindicaban a terroristas
criminales que hicieron correr sangre argentina y trajeron la muerte a nuestro territorio,
tal como hace permanentemente la "madre" de Kirchner, Hebe Bonafini, quien hasta
llegó a lamentarse de que "las armas de nuestros hijos guerrilleros no
estuvieran exhibidas en el Museo de la Esma".
* * *
Para
reconquistar Malvinas, primero debemos reconquistar el continente. Debemos reconquistar
nuestra soberanía y dignidad como Pueblo. Debemos darle una jubilación forzosa a esta
clase dirigente entreguista y cobarde. Debemos animarnos a ser Libres. Debemos volver a
ser Ciudadanos.
La Patria es
una sola. Y mientras sigamos siendo argentinos sumisos, mutilados en nuestra entereza como
nación, mientras la Azul y Blanca no vuelva a flamear triunfante sobre Malvinas, la
Providencia no tendrá piedad sobre nuestro destino.
Pero para
volver a ser una Nación Libre, comencemos por reivindicar en forma plena la Gesta de los
Héroes que dieron su vida en Malvinas, honremos a nuestros Veteranos como los Primeros
Ciudadanos, y bajo su extraordinario ejemplo, decidámonos a luchar con todas nuestras
fuerzas contra los enemigos de adentro y de afuera, hasta la recuperación de nuestra
plena soberanía.
¡Malvinas
Volveremos!
¡Dios y Patria, o Muerte!

Alejandro
Carlos Biondini
Presidente
PARTIDO NUEVO TRIUNFO
Buenos Aires,
30 de marzo de 2007
- |