Comunicado de Prensa
Escribe:
ALEJANDRO CARLOS BIONDINI
Mi
respuesta al permanente
y obsesivo ataque de los
sionistas contra el PNT |
Luego de un largo y forzado silencio,
retomo públicamente la palabra para responder al nuevo libelo presentado el lunes pasado
en la Feria del Libro por la delegación israelita (DAIA), con la presencia y el auspicio
de funcionarios de primera línea del régimen kirchnerista.
El panfleto
sionista lleva por título "Informe anual sobre antisemitismo y discriminación en
Argentina", y tal como viene sucediendo desde 1998, año en que pusieron en marcha
este engendro de mentiras y calumnias, el mismo no sólo pone su foco principal en el
Partido que represento, sino que se detiene con saña enfermiza y dislates de todo
calibre sobre el suscripto.
En realidad,
podría remontar esta locura obsesiva de la dirigencia sionista contra mi persona a 1983,
cuando con 27 años recién estrenados, los editoriales de los mensuarios locales del
Likud y del Mapam israelíes, respectivamente, ya me dedicaban furibundos ataques como
director de la revista Alerta Nacional.
Mi único delito
en toda esta trayectoria de lucha, ha sido siempre actuar fiel al Imperio de la Ley y de
la Constitución Nacional, haciéndome responsable de cada uno de mis dichos y decisiones,
tratando de conformar agrupaciones democráticas con propuestas claras para todos los
argentinos, editando medios de comunicación impresos o electrónicos, y buscando ejercer
con plenitud mis Deberes y Derechos Políticos, tales como poder votar y ser votado. Pero
lo único que he recibido como respuesta de estos sucesivos gobiernos, manejados como
títeres por la extranjería y usados como felpudos por quienes sólo claman por su libra
de carne, ha sido la cárcel, la persecución, la amenaza, el silenciamiento, y desde
2003, la directa proscripción del Partido patriótico y nacionalista que tengo el honor y
el orgullo de conducir. He visto caer impunemente asesinados a mis mejores amigos y
camaradas, he debido soportar incluso que sus muertes fueran minimizadas o aún
satirizadas por la prensa amarilla del sistema, que a contracara transformaba a los
victimarios en víctimas.
* * *
Todos han sido
testigos del insano terrorismo ideológico y propagandístico que se desató el año
pasado contra mi propia familia, por integrar mi esposa y mi hijo la lista de candidatos
del partido Acción Ciudadana. Mientras la DAIA desataba su furia y presionaba al mejor
estilo mafioso en los tribunales y en la propia Casa Rosada para pedir nuevas
proscripciones, su vocero dilecto, Página/12, oficializaba la embestida con titulares
tales como "Proscribirían a los Biondini". Increíble pero real, ahora las
acusaciones se basaban en el delito de portación de apellido, en el delito
de cónyuge, en el delito de sangre.
Con sorpresiva
sensatez, la Justicia Electoral comprendió que no había margen para dar curso a
semejante despropósito, y aprobó las candidaturas, pero entonces el propio titular de la
DAIA, Jorge Kirszenbaum y distintos medios sionistas, convocaron a un boicot que
consistía nada menos que en "hacer desaparecer o romper" las boletas
de la Lista 179 el día del comicio. Y así lo hicieron durante toda esa jornada miles de
sionistas y aliados en cada mesa y en cada colegio de la Capital Federal.
Desconozco la
cantidad de votos que hubiera sacado la Lista 179 si ese gigantesco delito federal,
consentido y avalado sin chistar por el Ministerio del Interior, no hubiera existido. Pero
los 3.800 ciudadanos que pudieron sufragar por una opción distinta, parece que fueron
demasiado para Radio Jai y otros voceros de la Israel Genocida, si atendemos a su
histérica reacción post-electoral.
Y como frutilla
del postre, el propio presidente Kirchner decidió en diciembre del año pasado
atacarme en forma personal y oficializar con sus palabras la proscripción de que somos
objeto, usando nada menos que el Salón Blanco de la Casa de Gobierno como tribuna.
* * *
Desde el 2004,
tras la firma de un acuerdo entre la DAIA y el tristemente célebre Anibal Ibarra, el
informe-libelo anual de referencia fue declarado de distribución y lectura obligatoria en
todas las escuelas públicas de la Capital Federal. Lamento que los docentes y las
jóvenes mentes estudiantiles sean bombardeadas por semejante artillería de falsedades.
Decir que
nuestro Movimiento tiene valores propios y dignos, que en nada se condicen con la
tenebrosa imagen que pretenden endilgarnos, resultará indiferente para los que convalidan
por complicidad o cobardía, esta insidiosa y feroz campaña de desprestigio. Para los
patriotas que realmente nos conocen, las palabras están de más. Y para los ciudadanos
que deseen ahondar en la Verdad de los Hechos y discernir con criterio propio, los invito
a remitirse a los Postulados y Documentos que conforman el sitio oficial del Partido Nuevo
Triunfo.
Pero...
¿cuáles son las fuentes informativas en que se basa principalmente este libelo de la
DAIA, para reiterar, cada año un poco más exagerado, su burdel de delirios y
falacias?... Página/12 y la locura de plumíferos descontrolados como Raúl
Kollman.
Pongamos un
simple ejemplo para mayor claridad. Quien tenga tiempo y ganas podrá verificar que en
distintas ediciones de dicho matutino de los años 1996 a 1998, se me calificaba bajo el
rótulo de "führer". Luego pasaron a ponerme el mote de "pequeño
führer", y cuando en los últimos años ello le fue útil a los múltiples escritos
presentados por la DAIA y el Centro Wiesenthal ante la Justicia Electoral para exigir
nuestra prohibición, las columnas de Kollman y otros escribas pasaron a decir "el
autoproclamado führer". Otro aspecto de la misma campaña, fue desvirtuar el
seudónimo Kalki, que como ya expliqué en distintas ocasiones, lo usé para fines
estrictamente periodísticos y luego fue quedando. Pero la imbecilidad consciente del
pasquín y sus mercenarios de escritorio, pretendieron asignarle al mismo una intención
avatárica, mesiánica o algún fin sectario religioso.
En otras
palabras, quien desee creer todas las tonterías que diga la DAIA en su cruzada de odio,
que las crea. Quien desee darle un cheque en blanco al diario del gobierno, que lo haga.
Pero el Partido Nuevo Triunfo es un movimiento visceralmente Argentino, que levanta con
firmeza y valentía las banderas del Nacionalismo Social, que defiende la línea
histórica de San Martín, Rosas y Perón. Que no pretende ser la mala copia ni la segunda
parte de nada. Que tiene Doctrina, Programa e Identidad propias. Y que es
sistemáticamente perseguido desde su misma fundación en el año 1990, por la sencilla
razón de que nosotros no estamos ni a la derecha, ni a la izquierda, ni al centro de este
escandaloso sistema, sino que estamos en la vereda de enfrente, estamos enfrentados a este
maldito sistema de corrupción política. Y a quienes confunden a sabiendas, diciendo que
enfrentar un sistema de corrupción es ubicarse fuera de la Ley, les respondemos que la
corrupción es la antítesis de la Ley. Nosotros luchamos por el Imperio de la Ley y de la
Carta Magna. Nuestros detractores, en cambio, luchan por el imperio de la mafia que viene
manejando nuestro país desde hace tantas décadas.
Rechazamos al
sionismo internacional con la misma energía que repudiamos toda forma de colonialismo. Y
lo hacemos en los mismos términos en que lo hizo en reiteradas oportunidades la Asamblea
General de las Naciones Unidas, es decir, como "una doctrina racista y
genocida". Que los sionistas quieran hacer creer que antisionismo es igual a
antisemitismo, es el gastado recurso que utilizan en todo el mundo para justificar sus
tropelías en Medio Oriente.
La dirigencia
de la DAIA, que también quiso en su momento que se prohibiera en la Argentina la
proyección del filme "La Pasión de Cristo", y que parece que no existe área
que escape a su interés inquisitorio, debería recordar el pasaje evangélico que
advierte sobre "mirar la paja en el ojo ajeno, y no ver la viga en el
propio". Su presidente, Kirszenbaum, debería recordar que él fue la mano
derecha, el asesor legal directo del hombre que más daño le hizo a la comunidad judía
en toda su historia en la Argentina: el estafador y vaciador de bancos, Rubén Beraja. Y,
reitero, las "fuentes" en las que se basan para manchar el buen nombre y honor
de las personas, está representado por personajes como el mencionado Kollman, quien
según su propia confesión, estuvo procesado en la provincia de Buenos Aires bajo la
acusación de formar parte de una banda que se dedicaba a profanar tumbas judías.
Yo soy un
ciudadano común, un militante de la Causa Nacional al que las circunstancias de la lucha
transformaron en dirigente. Jamás nadie en las filas del PNT se ha dirigido a mí -ni yo
lo hubiera permitido- en términos distintos al de camarada, o a lo sumo haciendo
referencia a mi condición de presidente del Partido o líder del movimiento. Jamás hemos
usado términos o consignas germanas para identificarnos en nuestro trato. Por otra parte,
soy católico, apostólico, romano, y el que diga que pretendo iniciar algún nuevo culto
es un descerebrado de marca mayor que merece ser columnista estrella del matutino
kirchnerista.
* * *
Entiendo que
las posiciones políticas e ideológicas del PNT puedan disgustar o ser rechazadas por
algunos. Pero la esencia de la Democracia es la libre expresión de las ideas. Quien así
no lo entienda, propicia una tiranía explícita o encubierta. Y a nosotros ni siquiera se
nos persigue por nuestras ideas, sino por las ideas desfiguradas que los factores de poder
mencionados insisten en adjudicarnos compulsivamente.
En el informe
de la DAIA del año pasado, por ejemplo, se llegó a cuestionar nuestro repudio a los
atentados terroristas en España, o nuestra solidaridad con Blumberg o con los familiares
de las víctimas de Cromañón. Cualquier cosa que hagamos o digamos, según el criterio
paranoico de estos individuos, debe ser ensuciada de alguna manera. Cuando años atrás yo
hablaba en actos públicos vistiendo una camisa de trabajo, decían que quería emular a
Hitler. Cuando me puse el traje, pasaron a vociferar que pretendía imitar a Le Pen. Hasta
inventaron una nueva categoría mediática y jurídica para perseguirnos, que Página/12
propaló como "maquillaje" y que los personeros de la entidad sionista
criminalizaron como "el significado y el contenido intrínseco del lenguaje
simbólico a través del cual la agrupación se expresa", dando letra y música
de opereta absurda a serviles magistrados.
No son pocos
los que me han preguntado sobre la necesidad de este largo calvario judicial que viene
afrontando el PNT. Y yo respondo siempre lo mismo: nosotros no conocemos otra forma de
actuar como no sea dentro de la Ley.
Nuestros
enemigos podrán decir todo lo que quieran, pero nadie con un mínimo de sentido común y
ecuanimidad, puede cuestionar la formidable vocación democrática de un Partido que desde
hace 16 años viene peleando con infinita paciencia, por medios pacíficos y legales, por
su personería jurídica. Para que lo dejen simplemente presentarse a elecciones, y que el
Pueblo lo juzgue con su voto.
Francamente no
conozco un caso similar en la historia reciente de nuestro país. Y tampoco fuera de
nuestro país. Porque si en Italia hasta la propia nieta de Mussolini puede dirigir un
partido neofascista y ser diputada, si en Francia el Frente Nacional actúa sin problemas
y es el principal referente de la oposición, si el NPD ya tiene legisladores en Alemania,
si en toda la Europa que participó directamente de la Segunda Guerra Mundial proliferan
partidos legales calificados como de "extrema derecha". Si hasta en los Estados
Unidos está legalizado un partido que usa la cruz gamada... es un disparate total que en
la Argentina, que nada tuvo que ver con ese conflicto bélico, se aplique una legislación
digna de los Tribunales de Nüremberg, y que a gente como el que esto suscribe, que
nacimos muchos años después de la finalización del conflicto, se nos trate como si
fuéramos "criminales de guerra".
La intolerancia
que hoy rige en la Argentina sólo es comparable a la de ese enorme campo de
concentración que es Israel. Restaría nada más que legalicen la tortura para aplicarla
a quienes pensamos diferente.
* * *
Cuando nuestros
calumniadores decían que no éramos más de 300 a nivel nacional, sólo en la Capital
Federal presentamos el aval de miles de adherentes que fueron certificados y aprobados por
la Justicia Electoral. De ahí en más, y cuando restaba únicamente, para darnos la
personería, la firma del fiscal Di Lello (un ex dirigente de la organización criminal
ERP) , aparecieron a su convocatoria los amicus curiae del Ministerio de
Justicia, de la Secretaría de Derechos Humanos, del Centro Wiesenthal, de la DAIA y de su
pequeña comparsa de abonados (entre ellos, el ex funcionario Antuña, directamente
responsable en los trágicos hechos de Cromañón) para presionar a jueces y desatar una
marea de difamaciones que aún persiste.
Los fallos de
primera y segunda instancia contra el PNT son dignos de integrar algún día el Guinness
de los abusos y las aberraciones jurídicas. Contra todos los pronósticos logramos llegar
mediante Recurso Extraordinario, con sólidas pruebas y argumentos, ante la Corte Suprema.
Y allí está nuestro expediente desde hace unos siete meses. Si la pregunta es acerca de
mi expectativa, bien, no sería de extrañar que la mayoría automática sólo
haya cambiado de dueño. Soy un hombre de fe, pero en determinadas cuestiones me cuesta
creer en milagros...
Sin embargo, lo
importante es que cualquiera sea el resultado que dictaminen algún día los Sres. Jueces,
yo considero que el PNT ya ha ganado. Porque si convalidan los fallos anteriores,
quedará evidenciado a nivel nacional e internacional que la proscripción y la falta de
libertades es regla suprema en Argentina. Y si actúan con verdadera independencia y
respetan la Constitución Nacional, el voto popular podrá encontrar entonces un nuevo
cauce y una nueva esperanza, y la crisis de los enemigos de la Democracia será terminal.
* * *
Nosotros hace
rato "cruzamos el Rubicón". Nada tenemos por perder. Si esto fuera un proyecto
personal o sectario, tal vez los nombres, los hombres o los canales organizativos
importarían. Pero nosotros luchamos por una Causa, no venimos a servirnos sino a Servir a
un Ideal Superior.
Llegará el
día en que muchos de los que hoy siguen cantos de sirena y que repiten sin
reflexionar las falacias impuestas por la maquinaria de propaganda, verán las cosas como
realmente son. Será el tiempo de la Nueva Argentina. Y allí estaremos nosotros, de pie,
en nuestro puesto, o seremos una bandera, o tal vez un instante perdurable en la lucha de
nuestro movimiento. Lo fundamental es que ese futuro es inexorable y que los mejores son
los que están por venir.
Al Pueblo de mi
Patria: todo, la vida si fuera necesario. Porque Mi Honor es la Lealtad.
A los enemigos
de mi Patria: pueden contar con que los combatiré hasta el último aliento. Nunca les he
pedido tregua, ni pienso dársela.
Y como dirían
algunos de mis queridos ancestros, que un día vinieron desde la lejana Italia a esta
tierra bendita - y que no se caracterizaban por tener pelos en la lengua -, hoy le
respondo a los sionistas y a sus alcahuetes a sueldo, que me ne frega su poder,
sus amenazas y sus influencias. Los Argentinos no nacimos para ser esclavos de nadie, y
hemos hecho hocicar a más de uno en la Historia gloriosa y rebelde de nuestra Nación.
Ustedes no serán la excepción.
A los
Camaradas: Valor. Dios con Nosotros. Y si Dios con Nosotros, ¿quién contra
nosotros?...
¡ARGENTINA
VENCERÁ!
Buenos Aires,
10 de mayo de 2006.

Alejandro
Carlos Biondini
Presidente
PARTIDO NUEVO TRIUNFO
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